jueves

Capítulo 29: La diadema perdida

-Neville, pero que demo- ¿como es que?-
Pero Neville había visto a Ron y Hermione, y con gritos de felicidad los estaba abrazando. Mientras más tiempo Harry miraba a Neville, mas se daba cuenta de lo mal que lucia. Uno de sus ojos estaba hinchado, morado, había profundas heridas en su cara, y su aspecto general indicaba que había sobrevivido por suficiente tiempo. Sin embargo, su semblante brillaba con alegría, mientras soltaba a Hermione y decía, -¡sabia que vendrían! ¡Siempre se lo repetía a Seamus, era solo cuestión de tiempo!-
-Neville, ¿que te sucedió?-
-¿Que?, ¿Esto?- Neville sacudio la cabeza disminuyendo la importancia de sus heridas. – Esto no es nada, Seamus esta peor. Ya se enteraran. ¿Me acompañan? Oh,- se volteo hacia Aberforth, -Ab, puede ser que vengan mas personas en camino-.
-¿Unas cuantas mas?- repitió Aberforth siniestramente. -a que te refieres, con unas cuantas mas, Longbottom? ¡Hay toque de queda y un hechizo confundidor en toda la villa!-
-Ya lo se, es por eso que estarán Apareciendo directamente en el bar.,- dijo Neville.
-Solo mándalos por el pasaje secreto cuando lleguen, ¿esta bien?-
Neville le tendió la mano a Hermione para ayudarla a subir por la chimenea y después dentro del túnel; después fue el turno de Ron, entonces fue el turno de Neville. Harry se dirigió hacia Aberforth. -No se como agradecértelo. Has salvado nuestras vidas dos veces.-
-Cuídalos mucho a todos-, dijo Aberforth bruscamente. -puede que no los pueda salvar en una tercera ocasión.-
Harry trepo por la chimenea, y luego se introdujo por el agujero que estaba detrás del cuadro de Ariana. Había escalones lisos del otro lado, parecía como si el pasadizo hubiese estado ahí por años. Lámparas de latón colgaban de los muros, y el piso de tierra estaba desgastado, mientras pasaban, sus sombras ondulantes se proyectaban en la pared.
-¿Por cuanto tiempo ha estado esto aquí?- pregunto Ron mientras andaban. -¿Este camino no aparece en el mapa del Merodeador, o si Harry? Yo creí que solo había siete caminos secretos que entraban y salían de la escuela.-
-Ellos sellaron todos y cada uno de esos caminos antes de que empezáramos el curso-, dijo Neville. -ya no hay oportunidad de usarlos, no con todos los embrujos en las entradas y los mortífagos y dementores custodiando las salidas.- Neville había empezado a caminar hacia atrás, mirando. -nunca creo todas… todas esas cosas. Es cierto que irrumpieron en Gringotts? ¿Que escaparon en un dragón? ¡Esta en todos lados, todo el mundo esta hablando de eso, Terry Boot incluso fue apaleado por Carrow por estar comentándolo en el gran comedor!-
-Bueno, pues todo es verdad,- dijo Harry
Neville se rió con ganas.
-¿Que hicieron con el dragón?-
-Lo dejamos libre- dijo Ron, -Hermione quería conservarlo como mascota-
No exageres Ron--
-Y después, ¿que estuvieron haciendo? La gente decía que estaban escondidos, Harry, pero yo no lo creo, yo creo que estaban haciendo o planeando algo.-
-Estas en lo correcto Neville,- dijo Harry, -pero cuéntanos sobre Hogwarts, que no sabemos nada de lo que ha ocurrido ahí.-
-Pues ha estado… Bueno, no es como el Hogwarts de antes,- dijo Neville, la sonrisa se desvanecía de su rostro mientras hablaba. -¿Saben algo acerca de los Carrow?-
-¿Esos dos mortífagos que dan clases?-
-Pues ellos hacen algo más que solo enseñar,- dijo Neville. -Ellos están a cargo de la disciplina, a ellos le encanta castigar-.
-¿Como a la vieja Umbrigde?-
-No, ella parece una santa si la comparas con ellos. Se supone que los de más profesores nos deben llevar con los Carrow si hacemos algo indebido. Ellos no lo hacen, si es que pueden evitarlo. Se puede decir que los odiamos tanto como ellos a nosotros.-
-Amycus, el viejo, el imparte lo que antes conociamos como: Defensa Contra las Artes oscuras, solo que ahora no hace mas que enseñar Artes oscuras. Se supone que practiquemos la Maldición Cruciatas en aquellos que están en detención--
-¡Que!-
Harry, Ron y Hermione corearon y su eco se perdió en el pasadizo.
-Así es- dijo Neville. -Así fue como me gane esta- indicando una particularmente gran herida en su mejilla, -Me negué a hacerlo. Sin embargo hay personas a las que les encanta, por ejemplo Crabbe y Goyle. Es la primera vez que sacan buenas calificaciones en una materia.-
-Alecto, la hermana de Amycus, enseña Estudios Muggle, que ahora es una asignatura obligatoria. Nos sentamos y tenemos que escuchar como es que los Muggle, son como animales, estúpidos y sucios, y como es que ellos obligaron a los magos a actuar en su contra, y que ahora el orden natural se ha restablecido. De esa manera me gane esta.- Apuntando hacia otra herida en su cara, -Por preguntar cuanta sangre muggle tenían ella y su hermano.-
-Cielos, Neville,- dijo Ron, -¿Que nadie te dijo que había momentos en los que era bueno mantener la boca cerrada?-
-Es que tú nunca la viste,- dijo Neville, Tú tampoco te hubieras podido contener. Además mi punto es que simpre en bueno que alguien se oponga a esas ideas. Le da esperanza a todo el mundo. Y me di cuenta de eso cuando tú lo hiciste Harry.-
-Pero ellos te usan como su afilador- dijo Ron, mientras pasaban al lado de una lámpara y la luz resaltaba las heridas de Neville.
Neville se encogió de hombros.
-No importa- Ellos no quieren derramar mucha sangre limpia, así que solo nos torturan un poco si hablamos de más. Pero siempre se aseguran de no matarnos.
Harry no sabia que era peor, las cosas que Neville les estaba contando o el tono en que lo hacia.
-Las únicas personas que están en verdadero peligro, son huellas cuyos amigos o familiares les dan problemas. Ellos son llevados prisioneros. El viejo Xeno Lovegood estaba escribiendo de mas en El Quibbler, entonces vinieron y se llevaron a Luna del tren, cunando regresábamos de las fiestas Navideñas.-
-Neville, ella se encuentra bien, la mandamos hacia….-
-Si, ya lo se, ella se las arreglo para mandarme una mensaje.-
De su bolsillo saco una moneda dorada, y Harry la reconoció como uno de los falsos galeones que usaba el Ejército de Dumbledore para comunicarse.
-Estos nos han servido de maravilla-, dijo Neville mirando a Hermione. -Los Carrow se han roto la cabeza tratando de averiguar como es que nos comunicamos. Solíamos salir por la noche y rayar las paredes con cosas como: El Ejército de Dumbledore todavía esta reclutando, eso volvía loco a Snape.-
-¿Ustedes solían?- dijo Harry, que se había dado cuenta de la forma en lo que Neville lo había dicho.
-Bueno pues con el tiempo se fue complicando- dijo Neville. -perdimos a Luna por la Navidad, y Ginny nunca regreso después de las Pascuas, y pues como nosotros tres eran los lideres. Pues los Carrow no tardaron en darse cuenta de que era yo el que estaba detrás de todo, así que empezaron a hacerme la vida mas difícil, y entonces Michael Corner fue atrapado mientras trataba de liberar a uno de primer año, lo encadenaron, y lo torturaron, y pues eso asusto a la mayoría.-
-No estas hablando en serio- murmuro Ron, mientras que el pasadizo empezaba a subir.
-Pues es que no podía obligar a los demás después de lo que le hicieron a Michael, así que dejamos de hacer ese tipo de cosas. Pero un seguimos peleando, al menos no tan notoriamente, bueno al menos hasta hace un par de semanas, ya que decidieron que solo había una manera de detenerme, y pues, fueron por mi abuela.-
-¿Ellos hicieron que?- dijeron Harry, Ron y Hermione al mismo tiempo.
-Pues si- dijo Neville, jadeando un poco, ya que el pasaje se inclinaba mas y mas, -Bueno, se pueden dar de cuenta de forma de pensar. Les había dado tan buenos resultados, eso de estar raptado niños para que los familiares se comportasen. Supongo que solo era cuestión de tiempo antes de que optaran por ese plan. La cosa es…- Neville se volteo, y Harry estaba sorprendido de verlo sonreír, -Que ellos trataron de morder algo mas grande de lo que podían tragar. Una pequeña vieja bruja que vivía sola, seguramente pesaron que no era necesario mandar a alguien poderoso. De todas formas,- Neville se carcajeo, -Dawlish esta todavía en St. Mungo y la abuela se dio a la fuga. Ella me mando una carta.- Neville se llevo la mano a la bolsa del pecho en su túnica, -Diciendo que estaba orgullosa de mi, que era el hijo de mis padres y que siguiera así.-
-genial- dijo Ron
-Así es- dijo Neville alegremente. -El único problema fue que, al darse cuenta de que no tenían nada mas para poder controlarme, decidieron que no era bueno que siguiera en Hogwarts, no se si ellos planeaban matarme o mandarme a Azkaban, de cualquier forma, supe que era tiempo de desaparecer.-
-Pero,- dijo Ron, claramente confundido, -Que no, que no estamos yendo hacia Hogwarts?-
-Claro,- dijo Neville. -Verán, ya llegamos-
-Ellos giraron en una esquina, y enfrente de ellos se encontraba el final del pasadizo. Otra pequeña serie de escaleras terminaba en una puerta igual a la que se encontraba detrás del cuadro de Ariana. Neville la empujo un poco y trepo por ella. Mientras Harry trepaba oyó o Neville hablar a gente que no podía ver.
-¡Mira, nada mas quien es! ¿No te lo había dicho?-
-Mientas Harry emergía en el cuarto se escucharon muchos gritos y exclamaciones. -¡HARRY!-, ¡es potter!, ¡Es POTTER!-, ¡Ron!, ¡Hermione!
Harry estaba confundido, le resultaba extraño el patrón de colores, de las lámparas y las caras. Al siguiente momento, el, Ron y Hermione, fueron abrazados, golpeados afectuosamente en la espalda, jalados del cabello, sus manos fueron saludadas, por lo que parecían ser mas de veinte personas. Parecía como si hubiesen ganado la final del torneo de Quidditch.
-Esta bien, esta bien, ¡calma todo el mundo!- Neville ordeno, y mientras la multitud se replegaba, Harry tuvo la oportunidad de revisar el lugar donde se encontraban.
El no pudo reconocerlo del todo. Era enorme y se parecía al interior de una suntuosa casa del árbol o quizás a la cabina de un barco. Hamacas de colores colgaban del techo y del balcón que recorría las paredes sin ventanas de madera negra, los cuales estaban cubiertos de carteles. Harry pudo ver al león dorado de Gryffindor, que estaba sobre un fondo escarlata, el tejon negro de Hufflepuff, sobre un fondo amarillo, y el águila de bronce perteneciente a Ravenclaw, sobre azul. La combinación plata y verde de Slytherin estaba ausente. Ahí había libreros repletos, unas cuantas escobas apoyadas contra la pared, y en la esquina, una radio de madera de gran tamaño.
-¿Donde estamos?-
En el Cuarto del Requerimiento, ¡por supuesto!- dijo Neville. -Esta más grande, ¿no creen?- Los Carrow estaban detrás de mí, y sabía que solo tenía un lugar para esconderme: así que me las arregle para pasar por la puerta y esto fue lo que encontré. Bueno no estaba así cuando llegue por primera vez, era mucho mas pequeño cuando llegue, solo tenía una hamaca y adornos de Gryffindor. Pero se expandió conforme llegaban mas y mas miembros del ED,-
-¿Y los Carrow no pueden entrar?- pregunto Harry, mirando hacia la puerta.
-No- dijo Seamus Finnigan, A quien Harry no había reconocido hasta que hablo: La cara de Seamus tenía contusiones y estaba hinchada. -Es el escondite perfecto, mientras uno de nosotros se quede aquí, ellos no nos pueden entrar, ya que la puerta no se abre... Y todo gracias a Neville. Este cuarto lo tiene todo. Solo tienes que pedir lo que necesitas, como, no quiero que ninguna persona que apoye a los Carrow entre aquí, y el cuarto lo hace. Solo tienes que estar seguro, y lo hace por ti. La única cosa con la que hay que tener cuidado son las incoherencias. Neville es el jefe
-Es demasiado fácil, de verdad- dijo Neville modestamente. -Había estado aquí por mas de un día y medio y me estaba muriendo de hambre, y deseba poder tener algo que comer, y fue cuando el pasadizo a Hogsmeade se abrio, me escabullí por el y me encontré con Aberforth.
El nos ha estado proporcionado comida, por que, por alguna extraña razón, esa es la única cosa que el cuarto no puede darte.
-Pues si, la comida es una de las cinco excepciones a la Ley de Gamp de la Transfiguración Elemental.-, dijo Ron causando el asombro de todos.
-He estado escondiéndome aquí por casi dos semanas-, dijo Seamus, -Y aparecen mas y mas hamacas conforme las necesitamos, y hasta aparecio un lindo baño para las chicas cuando algunas de ellas empezaron a venir.-
-Y claro que a ellas les gusta lavarse- añadió Lavender Brown, a quien Harry no había reconocido hasta ese punto. Ahora que se fijaba bien, el reconoció a muchas caras familiares. A las gemelas Patil, también Terry Boot, Ernie Macmillan, Anthony Goldstein, y Michael Corner.
-Por favor dinos que han estado haciendo- dijo Ernie, -Ha habido tantos rumores, hemos tratado de ponernos al tanto con la ayuda del Potterwatch- apunto hacia el radio. -De verdad irrumpieron en Gringotts?-
-Si, ellos lo hicieron- dijo Neville. -Y lo del dragón también es cierto-
Hubo una explosión de aplausos y unos cuantos chillidos; Ron recibió un puñetazo.
-¿Que es lo que estaban buscando?- pregunto Seamus, mostrando impaciencia.
Antes de que cualquiera pudiera responder a la pregunta, Harry sintió un terrible, abrasador dolor en la cicatriz en forma de relámpago. Mientras le daba la espalda a las curiosas y encantadas caras, el cuarto del requerimiento se desvaneció, y ahí estaba, parado en una derruida casucha de piedra, el piso de madera estaba destrozado alrededor de sus pies, una caja dorada vacía semienterrada estaba un lado del agujero, y el grito de Voldemort vibraba dentro de la cabeza de Harry.
Con un gran esfuerzo Harry se retiro de la mente de Voldemort, de regreso al Cuarto del Requerimiento, el sudor recorría su frente y Ron lo sostenía.
-¿Estas bien Harry?- Neville decía. -¿te quieres sentar? No estas cansado o si---
-No- dijo Harry. Volteo hacia Ron y Hermione, tratando de decirles sin palabras que Voldemort acababa de descubrir la perdida de uno de sus Horcruxes. El tiempo se les estaba terminando, si Voldemort, decidía visitar Hogwarts, ellos perderían su única oportunidad.
-Necesitamos irnos- dijo, y las expresiones que vio en sus rostros le indico que entendían perfectamente.
-Y entonces ¿que vamos a hacer nosotros, Harry?- pregunto Seamus. -Cual es el plan-
-¿Plan?- repitió Harry. El estaba haciendo uso de toda su fuerza de voluntad para no caer presa de la rabia de Voldemort. Su cicatriz todavía lo quemaba. -Bueno, hay algo que nosotros Ron, Hermione y yo- Necesitamos hacer, y una vez hecho nos marcharemos de aquí.-
Nadie estaba riendo o gritando. Neville estaba confundido.
-Que quieres decir, ¿con nos marcharemos de aquí?-
-No hemos venido a quedarnos- dijo Harry, frotándose la cicatriz, tratando de mitigar el dolor. -Hay algo muy importante que tenemos que hacer--
-¿Que es entonces?-
-No le puedo decir-
El grupo de muchachos empezó a murmurar, Neville frunció el ceño.
-¿Por que no nos puedes decir? ¿Tiene algo que ver Quien-Tu-Ya-Sabes, verdad?
-Bueno, pues si-
-Entonces te ayudaremos-
Los demás miembros de ejercito de Dumbledore estaba asintiendo, algunos entusiastamente, otros solemnemente. Un par de ellos se levanto de sus asientos para demostrar su determinación.
-Ustedes no entienden- Parecía que Harry había repetido eso muchas veces en las ultimas horas.
-No… no les podemos decir. Tenemos que hacerlo nosotros solos-
-¿Porque?- pregunto Neville
-Por que…- en su desesperación por empezar a buscar el Horcrux faltante, o al menos en tener una conversación mas privada con Hermione y Ron acerca de donde podrían comenzar a buscarlo, Harry encontró muy difícil ordenar sus ideas. Su cicatriz todavía dolía. -Dumbledore nos dejo el trabajo a nosotros tres-, dijo cuidadosamente, -y no se supone que notros le contemos- quiero decir, quería que el trabajo fuera hecho tan solo por nosotros-
-Nosotros somos su ejército- dijo Neville. -El ejercito de Dumbledore. Estuvimos aquí todo este tiempo, mientras ustedes estaban lejos haciendo quien sabe que cosas-
-Pues lo que hicimos no fue como estar de día de campo- dijo Ron
-Nunca dije que lo hubiese sido, pero es que no entiendo por que no pueden confiar en nosotros. Todos los que estamos en este cuarto hemos estado peleando, y todos han sido conducidos aquí por que los Carrow los estaban cazando. Todos los que están aquí han probado ser fieles a Dumbledore, leales a ti.-
-Mira- Harry comenzó a hablar, sin saber exactamente que es lo que iba a decir, pero no importo. La puerta del túnel se había abierto.
-Recibimos tu mensaje, Neville, ¡Hola a los tres, pensamos que estarían aquí!-
Eran Luna y Dean. Seamus dio un gran grito de felicidad y corrió para abrazar a su mejor amigo.
-Hola todo el mundo- dijo Luna feliz. -es genial estar de vuelta-
-Luna- dijo Harry distraídamente, -¿que estas haciendo aquí?, ¿como es que?
-Yo envié por ella- dijo Neville, mientras sostenía el Galeón falso. -le prometí a ella y a Ginny que en caso de que vinieran le haría saber. Todos pensamos que cuando regresaran, significaría revolución. Que derrocaríamos a Snape y a los Corrow-
-Por supuesto que es lo que significa- dijo Luna emocionada. -¿eso es lo que significa verdad Harry? Vamos a luchar y quitarles Hogwarts?-
-Escuchen- dijo Harry en un tono que denotaba cierto pánico, -lo siento, pero no fue a eso a lo que venimos. Hay algo que necesitamos hacer y entonces.-
-¿Nos van a dejar solos con este desastre?- pregunto Michael Cornet.
-No- dijo Ron. -lo que haremos beneficiara a todos, todo se trata de deshacerse de Ya-Saben-Quien-
-Entonces déjenos ayudarles- dijo Neville enojado. -¡queremos ser parte de eso!-
Hubo otro ruido detrás de ellos y Harry se volteo. Su corazón estaba a punto de detenerse. -Ginny estaba saliendo del túnel, seguida de cerca por Fred, George y Lee Jordan. Ginny lo miro y lo saludo con una gran sonrisa. Harry había olvidado, nunca se había dado cuenta de lo hermosa que era, pero lamentaba el momento en lo había hecho.
-Aberforth se esta enojando- dijo fred, levantando su mano para responder a los sollozos de lo alegría que lo recibían. -ahora quiere una casa nueva, y que su bar se convierta en una estación de trenes-
Harry abrio la boca. Justo detrás de Lee Jordan venia la que antes fuese su novia, Cho Chang. Ella le sonrió.
-Tambien recibí el mensaje- dijo ella, sosteniendo el galeón falso mientras caminaba y sentaba al lado de Michael Corner.
-Entonces cual es el plan, Harry?- Dijo George.
-No hay ningún plan- dijo Harry, todavía desorientad por la repentina aparición de toda esta gente, incapaz de pensar en algo debido al dolor de su cicatriz.
-¿Así que vamos a improvisar, verdad? Eso si que me gusta- dijo Fred.
-Tienes que detener esto- Harry le dijo a Neville. -¿por los llamaste a todos? Esto es una locura-.
-Estamos peleando, ¿no es cierto?- dijo DEan, mostrándole su Galeón falso. -el mensaje decía que Harry había regresado, y que íbamos a pelear. Creí que necesitare una varita-
-¿No tienes una varita?- pregunto seamus.
Ron se volteo de repente hacia Harry.
-¿Por que no nos pueden ayudar?-
-¿Que?-
-Ellos nos pueden ayudar- bajo un poco la voz para que nadie pudiera escuchar lo que iba a decir a excepción de Hermione, que estaba parada entre ellos. -no sabemos donde este. Además tenemos que encontrarlo rápido. Y pues no necesitamos decirles que es un Horcrux.-
Harry volteo de Ron a Hermione, que murmuraba, -creo que Ron esta en lo correcto. No sabemos siquiera que es lo que estamos buscando, los necesitamos- y cuando Harry los miro desconfiado. -Harry no tienes que hacer todo solo-
Harry pensó rápido, su cicatriz todavía lo molestaba, su cabeza lo amenazaba con fracturarse.
Dumbledore le había advertido de decirle a alguien mas de los Horcruxes además de Hermione y Ron. Secretos y mentiras, esa es la forma en la que maduramos, y Albus…el era un…
¿Estaba acaso imitando a Dumbledore, manteniendo sus secretos escondidos, temeroso de confiar? Pero Dumbledore había confiado en Snape, y ¿a donde lo había llevado? A ser asesinado en la cima de la torre mas alta.
-Esta bien- dijo en voz baja a los otros dos. -muy bien escuchen todos- y todo el cuarto quedo en silencio, fred y George que habían estando haciendo bromas a los que se encontraban mas cerca de ellos, guardaron silencio, y lo miraron atento y emocionados.
-Hay algo que necesitamos encontrar- dijo Harry. -Algo, algo que nos ayudara a derrotar de una vez por todas a Ya-Saben-Quien. Esta aquí en Hogwarts, pero no sabemos donde. Es posible que haya pertenecido a Ravenclaw. ¿Alguien ha escuchado sobre un objeto así? ¿Alguien se ha encontrado con algo, como un águila o algo parecido?-
Harry volteo esperanzado hacia el pequeño grupo de Ravenclaws, a Padma, Michael, Terry, y Cho, pero fue Luna, quien respondió. Yo les conté algo al respecto, ¿recuerdan? -la diadema perdida de Ravenclaw. Mi papa ha tratado de reproducirla.
-Si, pero la diadema perdida- dijo Michael Corner, girando los ojoS, -esta perdida Luna, ese, creo que es el problema-.
-¿Hace cuanto se perdió?- pregunto Harry
-Siglos atrás- respondo Cho, y el corazón de Harry dio un vuelco. -el Profesor Flitwick, dice que la diadema se perdió con Ravenclaw. Mucha gente la ha buscado, pero- ella volteo hacia sus compañeros Ravenclaws. -nadie, nunca ha encontrado la menor pista acerca de ella, ¿verdad?-
Todos sacudieron la cabeza negativamente.
-Perdón, ¿pero que es una diadema?- pregunto Ron
-Es una especie de corona- dijo Terry Boot. -se supone que tenía propiedades mágicas que aumentaba la sabiduría de quien la usara-
Si, los Wrackspurt Siphons de papa-
Pero Harry interrumpió a Luna.
-¿Alguno de ustedes ha visto una cosa parecida?-
Todos sacudieron la cabeza otra vez. Harry volteo hacia Ron y Hermione y su propia disolución se reflejo en sus rostros. Un objeto que había estado perdido por tanto tiempo sin dejar huella, no era posible que fuese un buen candidato para contener a un Horcrux. Antes de que pudiese formular una nueva pregunta, Cho, hablo de nuevo.
-Si quieres ver como es una diadema, te puedo llevar a nuestro salón común y enseñártela. La estatua de Ravenclaw esta usando una.-
La cicatriz de Harry estaba molestándolo de nuevo. Por un momento el Cuarto del Requerimiento, desapareció, y en vez de el vio la tierra que pasaba a gran velocidad debajo de el, mientras sentía el gran peso de una serpiente en los hombros. Voldemort estaba volando de nuevo, aunque no sabia si se dirigía hacia el lago subterráneo o al castillo. De cualquier forma no les queda mucho tiempo.
-Se esta moviendo- dijo en voz baja a Ron y Hermione. Miro a Cho y de nuevo volteo hacia sus amigos. -escuchen, ya se que no es una gran pista, pero voy ir a ver esa estatua y averiguar como es esa diadema. Espéreme aquí, y mantengan, ya saben a los demás, seguros-.
-Cho se puso se puso de pie, pero ginny dijo ferozmente. -no, luna acompañara a Harry, ¿no es así luna?-
-Oh si claro, me encantaría- dijo luna felizmente, mientras que Cho se sentaba de nuevo, claramente desilusionada.
-¿Como salimos de aquí?-Harry le pregunto a Neville
-Neville guió a luna y a Harry a una esquina, donde había una pequeña alacena abierta hacia unos escalones. - siempre termina en lugares diferentes, así es como hemos impedido que nos atrapen- dijo. -el problema es que, no sabemos exactamente a donde los llevara. Harry ten cuidado, siempre patrullan los corredores de noche-.
-No hay problema- dijo Harry. -no vemos en un ratito.-
Harry y Luna se apresuraron hacia la escalera, que era muy larga, iluminada por antorchas giraba en los lugares mas inesperados. Al fin parecía que habían llegado a un muro solidó.
-Ven Luna, acércate- Harry le dijo a Luna, mientras sacaba la capa de invisibilidad y los cubría a ambos. Entonces empujo el muro.
Este se derritió al contacto con su mano y se deslizaron hacia fuera. Harry volteo hacia atrás y vio que el muro se había solidificado de nuevo. Estaban arado es en medio de un corredor oscuro. Harry empujo a luna hacia las sombras, saco la bolsita que colgaba de su cuello, y tomo el mapa del Merodeador. Deteniéndolo cerca de su nariz, busco, y al fin encontró los puntitos que representaban tanto a Luna como a el.
-Estamos en el quinto piso- susurro, mientras miraba que Filtch se alejaba de ellos, un corredor adelante. -vamos, por aquí-
Empezaron a caminar cuidadosamente.
Harry había deambulado por el castillo muchas veces antes, pero nunca su corazón había estado latiendo tan rápido, nunca nada había dependido tanto de que se mantuvieran alerta y en silencio.
A través de cuadros iluminados por la luna, armaduras cuyo casco chillaba como respuesta a su pisadas, alrededor de esquinas de las cuales no sabían que los podía estar esperando. Caminaban Harry y Luna, chocando el mapa del merodeador cuando la luz se lo permitía, dos veces dejaron pasar a un fantasma evitando llamar su atención. Harry esperaba encontrarse con un obstáculo en cualquier momento, su peor temor era Peeves, y el aguzaba los oídos en busca de cualquier indicio que delatara la presencia del poltergesit.
-por aquí, Harry- respiro Luna, extendiendo la manga y señalando una escalera en espiral.
Ellos escalaron en apretados, mareantes círculos; Harry nunca había estado por aquí. Al fin llegaron a una puerta. No había cerradura y sin cerradura, nada sino una simple puerta de madera vieja, y un picaporte de bronce con la forma de un águila.
Luna extendió una mano pálida, que daba una sensación extraña mientras flotaba en el aire, sin al parecer estar conectada a algún cuerpo o brazo. De repente el pico del águila se abrio, pero en vez de que se escuchara el canto de un ave, una melodiosa y suave voz pregunto, -¿Que es primero, el fénix o la flama?-
-Hmmmm… que piensas que sea Harry?- dijo luna, pensativa.
-¿Que?, ¿Que no hay contraseña?-
-Oh, no, tienes que contestar la pregunta-, dijo Luna
-¿Que pasa si me equivoco?-
-Bueno, pues tendrás que esperar a alguien que sepa la respuesta-, dijo Luna. -en esa forma es seguro que aprendas-.
-Si…El problema es que, de verdad no podemos esperar a que alguien venga, luna.-
-No, ya ve a que te refieres- dijo luna seriamente. -bueno entonces, creo que la respuesta es que un círculo no tiene principio.-
-Bien razonado- dijo la voz, y las puerta de abrió.
El salón común de Ravenclaw era circular, el más grande y ancho que cualquiera en el Harry hubiese estado antes. Ventanas graciosamente arqueadas adornaban los muros, sus paredes estaban cubiertas por mantas azul y bronce. De día, los Ravenclaws deberían de disfrutar de una hermosa vista de las montañas. El techo en cúpula estaba adornado con estrellas pintadas, al igual que la alfombra de color azul media noche. Había mesas, sillas y libreros, y en un nicho opuesto a la puerta estaba la alta estatua hecha de mármol blanco.
Harry reconoció a Rowena Ravenclaw gracias al busto que había visto en casa de Luna. La estatua estaba a un lado de la puerta, sospecho Harry conducía hacia los dormitorios en el piso de arriba. El se dirigió directamente hacia la mujer de mármol, y parecía que ella lo miraba de vuelta con una sonrisa inquisidora, hermosa y a la vez intimidante. Un frágil adorno, parecido a un anillo había sido reproducido en mármol sobre su cabeza. No era tan distinta a la que Fleur había usado el día de su boda. En ella había pequeñas letras escritas. Harry se quito un poco de la capa y se apoyo en el pedestal de la estatua para poder leerlas_
-El ingenio inmensurable, es el tesoro humano más grande-
-Lo que te hace a ti una persona muy pobre- dijo una voz cacareante.
Harry volteo en todas direcciones, bajado del escalon y cayendo al suelo. La figura de hombros caidos perteneciente a Alecto Carrow, estaba parada enfrente de el, y aunque Harry había levantado su varita, ella ya habia presionado con su rechoncho dedo medio la marca del cráneo y la serpiente que tenia tatuada en el antebrazo.